John Milton Fogg, co-fundador de la revista Network
Marketing Lifestyles, me dijo, en una oportunidad, que la
década de los años 90, en lo que a publicaciones sobre network
marketing se refiere, sería definida algún día por los
logros de un hombre: Richard Poe.
Suena como una hipérbole. Pero me inclino a aceptar la afirmación de
John. Sucede que yo era jefe de Richard en la revista Success
en mayo de
1990, momento en que dio inició a la década con la primera
de sus bombas--un artículo titulado “Network Marketing: la
manera más poderosa de llegar a los consumidores en la década
de los años 90”. John
Fogg calificó aquel artículo como “el más copiado y más
ampliamente distribuido en la historia de la publicación de
revistas”.
¿Más hipérbole? No lo creo. La afirmación me parece
factible si consideramos los millones de individuos en los
Estados Unidos y en el resto del mundo que están involucrados
con el network marketing. Recuerdo el incesante flujo
de personas que me decían que habían leído el artículo de
Richard. Recuerdo las continuas llamadas telefónicas a las
oficinas de Success de personas que pedían
reimpresiones, y recuerdo casi una década de escuchar a la
gente recitar el título y citar frases del artículo. Desde
mi propia observación, me animaría a decir que la columna de
Richard no sólo debe de haber sido la más distribuida de la
historia, sino también la que causó el impacto más profundo
y duradero en la mente de los lectores.
Ahora, al final de la década, Richard ha producido Ola 4, un
libro de tal poder, que empequeñece sus logros anteriores.
Leerlo es una experiencia estimulante—yo diría conmovedora.
Al igual que los libros anteriores de Richard de la serie Ola, Ola
4 informa sobre el impacto asombroso del network
marketing—también llamado marketing multinivel o MLM.
Richard habla acerca de su influencia en la economía, en el
mundo de los negocios, en los estilos de vida, en la riqueza
y felicidad de los distribuidores independientes que lo
eligen como manera de vida. Pero en Ola 4 nos brinda,
además, una visión única de cómo este método de marketing
está posicionado para revolucionar los negocios en la era de
Internet.
Richard fue el primero en escribir sobre el network marketing en
una publicación económica de primera línea, el primero en
publicar un libro sobre este tema a través de una editorial
respetable e importante. A medida que escribo estas palabras
durante la reunión anual de la Asociación de Venta Directa
(DSA), me recuerdan, a cada momento, la gigantesca impresión
que Richard causó en la industria.
Al evento asisten ejecutivos corporativos de compañías tales como
Amway, Avon, Excel Communications, Herbalife, Nu Skin y
Primerica. A lo largo del encuentro de cuatro días de duración,
uno escucha una y otra vez el nombre de Richard Poe y el término
Ola 3. La
ansiedad por la expectativa de Ola 4 ya agita a la
multitud.
Nada de esto me produce una gran sorpresa. Hace bastante tiempo me di cuenta de que la carrera de
Richard estaba destinada a ser una sucesión de golpes de
martillo. Conocí a Richard hace más de una década, en una
época en que yo era editor de una revista al acecho de
talento. Richard era un audaz escritor de 29 años
especializado en negocios. Le asigné la columna de la última
página, previamente escrita por el multimillonario empresario
periodístico W. Clement Stone.
El cambio fue electrizante. Richard tuvo éxito de
inmediato, generando miles de nuevos lectores cada mes.
A lo largo de los años, Richard me sorprendió y me asombró con la
variedad de sus intereses. Su apetito por incorporar
conocimientos de todo tipo databa de su infancia. Prodigio
proveniente de una familia de prodigios (uno de sus hermanos
dotados ingresó a la universidad a los 14 años), Richard ganó
una beca de la Fundación Nacional de Ciencia a los 15 años,
ingresó a la universidad a los 16 y siguió una ecléctica
carrera académica que lo llevó, entre otros lugares, a la
Universidad Estatal de Leningrado en la ex Unión Soviética
(donde estudió ruso) y al Instituto Naropa, de inspiración
budista, donde estudió escritura con el poeta Allen Ginsberg.
Algunos de los más profundos intereses de Richard han sido la autoayuda
y la creatividad. En la revista Success, tomó el
compromiso de explorar en forma directa las ideas que estaba
cubriendo, desde investigación sobre cómo expandir la propia
inteligencia hasta los principios de auto-mejoramiento de Dale
Carnegie, Stephen Covey y Napoleon Hill. Richard no sólo
escribió sobre fijación de objetivos, auto-disciplina y
manejo del tiempo; se sumergió en los temas con intensidad
apasionada, aplicando cada idea nueva a
su propia vida de la manera más sincera y que todos
podían ver.
El fervor
de Richard provocó burlas de algunos compañeros de redacción
que se creían demasiado sofisticados como para perder tiempo
en auto-mejoramiento. Estas personas negativas se impusieron
la misión de menospreciar la manera en la que Richard
demostraba abiertamente sus sentimientos. Me hace feliz
recordar que esos detractores envidiosos quedaron atrás para
morder el polvo de Richard; a medida que la calidad y la
cantidad de su rendimiento
profesional se elevaba exponencialmente, sus críticos
quedaban avergonzados.
Actualmente, Richard ocupa un puesto altamente envidiado—el de un autor
financieramente independiente. Mientras otros criticaban y
parloteaban, Richard transformaba sus múltiples intereses en
un libro tras otro, todos con efecto devastador.
Sus artículos sobre creatividad y auto-mejoramiento, por ejemplo,
originaron un libro sorprendente, El factor Einstein, escrito
junto con el Dr.Win Wenger. Basado en investigaciones
revolucionarias sobre el cerebro y la mente, es uno de los más
extraordinarios de todos los libros de autoayuda. Los
comentarios de los lectores brindan testimonio de su imponente
poder para cambiar vidas.
Con la caída del Muro de Berlín, Richard logró la oportunidad de estar
entre los primeros que escribieron sobre el florecimiento de
la libre empresa detrás de la Cortina de Hierro. Richard había
predicho mucho tiempo antes el fin del comunismo, habiéndo
presenciado manifestaciones y represión violenta de la policía
en las calles de Leningrado durante sus días de estudiantes
en 1978. Ahora Richard veía sus visiones hacerse realidad.
Lo envíe a Rusia tres veces para cubrir los históricos cambios que
estaban sucediendo allí. Richard hizo más vívida la
revolución capitalista en una serie de artículos para Success
y más tarde en un libro aclamado por la crítica llamado Cómo
obtener ganancias del futuro boom ruso (How to profit from the
coming Russian boom); un libro que predijo correctamente
el alza récord del mercado de valores ruso durante 1996 y
1997.
En Success, el interés de Richard por la historia antigua solía
manifestarse en artículos sobre las cualidades de liderazgo
de los emperadores romanos o las prácticas intuitivas de los
filósofos griegos. Pero nunca me di cuenta de lo enfrascado
que estaba en el mundo antiguo hasta que escribió Chispa
negra, fuego blanco (Black
Spark, White Fire), un libro que exploraba la
controvertida cuestión de si los exploradores egipcios habían
descubierto, colonizado y civilizado a una Europa bárbara y
tribal hace miles de años.
El libro me resultó
imposible de dejar y simplemente
cancelé todas mis otras actividades para poder
dedicarme a tiempo completo a leer sus más de 500 páginas de
prosa rica y perfecta. El libro hacía que el pasado cobrara
vida como ningún otro libro lo había hecho. Al haber sido en
una época jefe editorial de la revista Science Digest,
reconocí la excelente calidad académica de Richard. Chispa
Negra fue elaborado sobre la base de investigaciones y
escrito con perfección asombrosa, tan sólido y lleno de
riquezas como una pirámide antigua.
Por supuesto, los libros más exitosos de Richard—y por los que es más
conocido—son sus libros Ola 3 sobre network
marketing. La gente suele decir que Richard ha hecho más
que cualquier otro escrito para promover y apoyar al network
marketing. Es un halago bien intencionado, pero no llega a
destacar la medida total de su contribución.
El área del MLM siempre estuvo lleno de defensores y promotores. Lo que
necesitaba era alguien con un intelecto poderoso, magnífica
habilidad para escribir e integridad total—alguien dispuesto
a realizar un esfuerzo considerable para investigar e informar
acerca de los peligros, trampas y destacables recompensas de
esta actividad revolucionaria y en rápido crecimiento. El
talento, temperamento, la experiencia y la base de
conocimiento únicas de Richard lo convirtieron en el
candidato perfecto para el trabajo.
Antes de que Richard empezara
a escribir sobre network marketing, cualquier persona
que no perteneciera a ese mundo estaba muy interesada en saber
de qué trataba el negocio. Todo era sombrío. ¿Quién podía
comprender lo que estaba ocurriendo, o si las prácticas tenían
algún sentido comercial? El amigo que nos hablaba
fervientemente acerca de las promesas del MLM, ¿entendía
algo él mismo? Simplemente, no había manera de saberlo.
De hecho, el network marketing estaba realizando milagros económicos,
pero desde el punto de vista de la comunicación estaba en la
Edad Media. Mitos y rumores andaban circulando. Verdad y
falsedad eran compañeras de baile. Innumerables publicaciones
pasajeras brotaban y morían, viviendo tan sólo lo suficiente
como para proclamar estruendosos titulares que podían ser
verdad o podían ser mentira—pero ¿quién podía marcar la
diferencia?
La actividad tenía miles de profetas auto-proclamados, pero sus voces
llegaban a ser un parloteo—confuso, cacofónico,
competidor—un carnaval lleno de videntes y sabios en
plataformas improvisadas gritando sus revelaciones. Ninguna
voz se elevaba por sobre el estruendo y la confusión.
Ninguna visión tenía más de una pequeña parte de
verdad, un poco de realidad, una fracción de la totalidad.
Sólo Richard vio la gran imagen, como en cada tema que dominó. Con
Richard llegaron los informes de que estaba bien organizado y
basado en cientos de horas de investigación, análisis y
pensamiento cuidadosos y profesionales. Año tras año, artículo
tras artículo, libro tras libro, Richard estuvo siempre en la
delantera—observando y narrando, una tras otra, las
revoluciones que cambiaron
el mundo. A través de sus escritos sobre MLM, ha
creado su propia revolución al hacer del network marketing
un tema legítimo para la prensa económica.
Sin dudas, Ola 4 es el mejor de la serie. Exhibe, en los términos
más claros, esas tendencias económicas poco conocidas que
virtualmente garantizan una explosión del network
marketing en el siglo veintiuno. Y explica exactamente cómo
ser parte de esa revolución.
Así que, demos vuelta la página y armemos las barricadas. ¡Richard Poe
lo ha hecho de nuevo!
Scott
DeGarmo
Co-autor de Corazón a Corazón
Ex jefe editorial y editor, revista Success.