¡Siempre Estuvo en Mí! es un libro inspirador y a la
vez práctico,
que reclama, en sus propias páginas, no ser un libro de
autoayuda más, al poner al
lector a cargo de sí mismo, en el camino de la
transformación mediante el autodescubrimiento.
Universalista en su
concepción del hombre, conjuga las verdades atermporales
con anécdotas, en muchos casos risueñas, del diario
vivir.
En todos los casos presenta una visión optimista
de la vida, la fe puesta en la fuerza interior del hombre
y en su trascendencia, cuestionando en todo momento
cualquier dogma o creencia que opaque la innata capacidad
del hombre para vivir una vida mejor.
Alan Cohen, autor
de varios bestsellers, escribió este libro, tal como él
mismo lo dice: " luego de 25 años de prácticas
espirituales, y de darme cuenta que era momento de
disfrutar de MI mismo y de la vida".
EXTRACTOS:
"La gente de
éxito sabe que se lo merece. Es imposible que conozcas
tu valor y el universo te de menos; es igualmente poco
realista que niegues tu valor y esperes que el universo
te dé mas".
"Una vez le pregunté a un
empresario exitoso cuánto le parecía que debía pedir
por un trabajo en particular que me habían ofrecido, y
me respondió: — Te sugiero que te guíes por el factor
trago. — ¿Qué es el “factor trago”? —
Debes pedir tanto como puedas sin que se te oiga tragar
saliva. Este empresario me estaba alentando a que
llevara al máximo mi sentido del valor personal. Lo que
pedimos es un indicativo de lo que creemos merecer. Si
pedimos poco, demostramos que no nos valoramos. Si
pedimos una suma elevada, hacemos una declaración obvia
de que valemos mucho. Cuando practicas la alta estimación
de tu valor —expresándolo en la forma de tu pedido—
puedes tener la grata sorpresa de ver que los otros están
de acuerdo contigo."